lunes, 18 de septiembre de 2017

Desarrollo territorial e Investigación Acción Participativa


Asociadas de ANTRAIVEAS participando en la Escuela Ellacuría

El enfoque DT supone conceder protagonismo a los actores del territorio: en definitiva son los responsables del desarrollo. No son los únicos, pero son imprescindibles. Esto nos lleva a plantear algunas preguntas: ¿cómo sabe el actor endógeno hacia dónde ir? ¿Qué papel juega el actor exógeno, funcionario gubernamental o agente nogubernamental? ¿Y el especialista de DT?
La IAP, entre sus variantes y vaivenes desde su “origen” (que no vamos a entrar en ello ahora), hay que decir, no es en principio una metodología de investigación, sino más bien un modo. Por supuesto, no suele estar claro esto. He podido evidenciar el asunto conversando con otras personas que suelen incluir IAP dentro de las modalidades “cualitativas” de investigación, como si en IAP no echáramos mano de metodologías cuantitativas. Como tal, en IAP yo echo mano de las metodologías necesarias, cualitativas y cuantitativas, e idóneas para el asunto de trabajo. Otras personas ni siquiera le conceden una prerrogativa científica a la IAP argumentando por ejemplo que se viola la necesaria distinta crítica entre investigador y su objeto de estudio. Eso precisamente es no entender nada del asunto o más bien, siendo indulgentes, perderse en la hojarasca y no ver el bosque.
IAP se corresponde con un modo de hacer las cosas y tiene que ver la actitud del especialista o investigador. Como tal, echa mano de diversas formas de recolección y procesamiento de datos, sea una encuesta, un grupo focal o la observación… pero comienza por afirmar algo obvio: que no tiene el conocimiento. Experiencialmente, otras y otros tienen el conocimiento y necesita aprender de ellas y, probablemente, sistematizar el conocimiento. Irresistible citar a A. Gramsci (Cuadernos de la Cárcel)
El elemento popular “siente”, pero no siempre comprende o sabe. El elemento intelectual “sabe pero no comprende o, particularmente, siente… El error del intelectual consiste en creer que se pueda saber sin comprender y, especialmente, sin sentir ni ser apasionado (no sólo del saber en sí, sino del objeto del saber), es decir, que el intelectual pueda ser tal (y no puro pedante) si se halla separado del pueblo-nación, es decir, sin sentir las pasiones elementales del pueblo, comprendiéndolas y, por lo tanto, explicándolas y justificándolas por la situación histórica determinada…
No es ni menos exigente que la “investigación formal”, ni meramente un modo alegre de hacer investigación. Por supuesto, tampoco es mero activismo social, si bien se encuentra ligado. Sin descartar el placer del saber mismo por saber, clásico de la propuesta filosófica griega que enfatiza la “contemplación”, en IAP es importante saber con la intencionalidad de la transformación. Buscamos saber a fin de volcarnos a la acción. Por eso es investigación – acción. Como una concesión  mis colegas filósofos citamos a K. Marx en su famosa tesis 11 sobre Feuerbach: “Die Philosophen haben die Welt nur verschiedenen interpretiert, es kommt aber darauf an sie zu verändern” (Los filósofos han interpretado el mundo de diversas maneras; de lo que se trata es de transformarlo). Por supuesto, no se trata de mero activismo, de un hacer sin orientación o de un proceder más o menos orientado; se trata de conjugar de la mejor manera la propuesta clásica de la relación entre teoría y praxis. O, como dice Ellacuría: de descubrir el “poder cognoscitivo de la praxis” (Fe y Justicia).
Por último este proceso se supone participativo. Por eso algunos hablan de la co-producción de conocimiento, puesto que corresponde a la acción del académico (el intelectual orgánico, diría Gramsci) y de la comunidad… ¿por qué esta relevancia? Un principio en transformación de conflictos dice que son los interesados y afectados por el conflicto los que preparan las mejores soluciones sostenibles para todos. Se trata de proceder según una metodología inclusiva y participativa para abordar el problema y prodigar soluciones. Precisamente, intuye la IAP que la conjunción entre el “especialista” y  el “no-especialista”, pero involucrado directamente en el problema, podrá aportar visiones más precisas de las cosas porque precisamente sufre y sabe del problema por experiencia propia. De ahí que, para aquellos problemas sociales, la mejor manera sería recurrir a la IAP.
Así, en cuanto al DT se refiere, precisamente en cuanto a determinar la dinámica del desarrollo, de las fuerzas en conflicto y la delineación de una propuesta  endógena, ¿no sería mejor precisamente abocarse a un proceso IAP? Diría que sí, pero por supuesto tiene sus limitaciones,   si bien en principio deberíamos decir que IAP es un modo de acceder a la realidad compatible con el enfoque DT.
¿Qué son las limitaciones? Por un lado la actitud del especialista, normalmente acostumbrado a que le pidan opinión, a brindar soluciones y aparecer como el experto. Sin embargo, la gente es experta en su campo y deberíamos abrir la puerta a ello y ser así más humildes como académicos. También pasa que este tipo de procesos, requiere su tiempo. Ahí donde el especialista prepara una propuesta de política pública sobre participación juvenil y desarrollo agrícola en 48 horas (especialmente si la paga es jugosa), los procesos participativos tomaran más tiempo (seis meses, un año…): deben instalarse capacidades de análisis, proceder a la recolección de datos, el análisis conjunto, etc. Toma más tiempo, pero será sostenible porque la propuesta viene desde abajo… y probablemente será más barato también.
¿Una experiencia? Podés ver esta publicación de la Universidad de Deusto: Desarrollo territorial e investigación acción: innovación a través del diálogo.

lunes, 21 de agosto de 2017

Eclipse


Pink Floyd’s Eclipse Lyrics
(Waters) 2:04

All that you touch
All that you see
All that you taste
All you feel.
All that you love
All that you hate
All you distrust
All you save.
All that you give
All that you deal
All that you buy,
beg, borrow or steal.
All you create
All you destroy
All that you do
All that you say.
All that you eat
And everyone you meet
All that you slight
And everyone you fight.
All that is now
All that is gone
All that's to come
and everything under the sun is in tune
but the sun is eclipsed by the moon.

martes, 15 de agosto de 2017

¿Capturar al hospitalizado validar al criteriado?

Resultado de imagen para justicia corruptaDe película. En mi opinión, ridículo. Esto según la nota publicada por un periódico local hace unos pocos minutos. El titular dice que la Policía llegó a capturar; la nota habla de los fiscales llegando a notificar. ¡El tipo está en coma diabético!. No sé, en términos clínicos (¿o cínicos?) cómo se procede en esos casos, puesto que la persona debería estar consciente.
Pero vale la pena hacerse algunas preguntas. El cargo supuesto es el de extorsión. El testigo criteriado, el famoso Nalo, mencionó algo y se estableció una conexión entre una reunión con Raúl Mijango y la acción de extorsion que los grupos hicieron a la arrocera san Francisco. Es decir, habría un indicio, por la declaración del criteriado. Pero, ¿por qué no capturar también a Ernesto Muyshondt, a Aristides Valencia y otros mencionados por don Nalo por conspiración, asociaciones ilícitas y fraude electoral? A mi me parece que si a la declaración del criteriado, le dan esa importancia para el caso de R. Mijango, debería tenerla para los otros casos también. 
O para ningun caso. Se ha vuelto típico del esquizoide mundo jurídico declarar pureza por un lado y empantanarse en la podredumbre por otro. Lo decía el exfiscal Martínez, hoy procesado. Y este fiscal también. "El gran pecado de la tregua ha sido negociar con delincuentes" se grita mientras se rasgan vestiduras. Pero, ¿y no es precisamente lo mismo lo que ha hecho este fiscal con Nalo? A cambio de beneficios penales (saltar un delito, reducción de pena, etc.) se le concede crédito a su palabra. Una palabra que en principio no puede ser de fiar, pero peor porque bajo esta misma lógica, hay una asociación ilícita entre la Fiscalía y este testigo criteriado. Amparada por la ley claro está. Una prueba más que la ley no está para prodigar justicia, sino para... ¡madre, ya no sé sabe para que! ¿Corresponder a los gustos, intereses y designios del poder?
Este fiscal actual me parecía que llegaba con buen tino. Por ahora, es uno más con discurso de pureza pero que negocia con delincuentes... del poder.  Volveré a creer cuando vea la orden de captura de E. Muyshondt y Aristides Valencia.

lunes, 24 de julio de 2017

Pero, ¿qué es investigar?


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Diógenes el Cínico

En el mundo académico, preguntarnos qué es investigar normalmente nos lleva a determinar la lógica del descubrimiento científico, enunciando nuevo conocimiento, no disponible previamente, y determinando con ello respuesta frente a una interrogante construida. Si se sigue un método previsto, deberíamos poder llegar a las respuestas. Por supuesto, esencial es la formulación de la o las preguntas. Por eso se dice en filosofía que una pregunta bien formulada nos permite llegar a  la respuesta adecuada. Y en filosofía hacemos pregunta… a veces las contestamos. A veces no. Ya quisiéramos contestarlas todos, pero no siempre es posible.
Ojalá fuese así de simple el investigar. En realidad, hay algo más allá de la fórmula de lo que hay que hacer para hacer investigación científica. Cuando nos asomamos al sentido profundo de lo que es investigar, nos damos cuenta de ello. Y ahí nos damos cuenta que “investigar” no es tarea del profesional académico (dicen algunos: “no están preparados ni tienen las capacidades para investigar”) ni garantía de un método que sigue del paso 1 al 2 y al 3… por eso Paul Feyerabend gustaba hablar del anarquismo epistemológico. O incluso están los que limitan el quehacer de la investigación a los profesionales académicos… y más todavía, los que la limitan a cierto tipo de ciencias… La búsqueda del saber, la pasión por el conocimiento (o “amor por el saber” como suele traducirse del griego el término “filo-sofía” en realidad no se limita, no puede limitarse y es una estupidez hacerlo, al mundo académico universitario. No en balde decía Antonio Gramsci que “todos los hombres (y mujeres) son filósofos” y que un “error del intelectual consiste en creer que se pueda saber sin comprender y, especialmente, sin sentir ni ser apasionado” (Cuadernos de la Cárcel 11 (XVIII), pp 77-77 bis).
Pero, a todo esto ¿qué significa investigar? La palabra en nuestro castellano viene del término “vestigium” y significaría algo así como “ir en busca de una pista”. Uno tiene una intuición, una pregunta y se lanza a la búsqueda. El inglés utiliza el término research (como en el action research de K. Lewin) y sería reduplicativo de buscar: re-search. En alemán es harto interesante. El término genérico es untersuchen (verbo) y untersuchung (sustantivo) y es un buscar (suchen) por debajo de algo (unter): las cosas reales no son evidentes y hay que buscar por debajo de lo aparente. Ciertamente que en el mundo científico se prefiere utilizar Forschung pero no debe olvidarse por ejemplo que no fue gratuito que una de las obras más importantes de Wittgenstein se titule Philosophische Untersuchungen. Con todo, el término Forschung viene de Forschen (según el Duden), que no es más que una manera expresa de preguntar.
Investigar es pues sobre todo buscar y preguntar. Fundamentalmente porque concedemos que lo actual, lo que tengo delante como explicación o representación de mi objeto, no me satisface. De ahí viene el planteamiento clásico: ¿puede entenderse de otro modo? Coloco un ejemplo con el que convivo. Habituados a una concepción delictiva de la violencia, nos abocamos a un tipo de investigación que determina en un mundo multicausal, aquellos factores asociados a la presencia o recrudecimiento de la violencia. Hacer investigación sobre violencia debería preguntarse de entrada ¿entendemos la violencia como para poder prevenirla? Los últimos veinte años ponen en duda precisamente este punto: es probable que no entendamos bien lo que queremos prevenir. Si no lo entendemos, no podemos prevenirla. ¿Hay otra manera de entender la violencia?
Pero no quiero entrar ahora en el tema de la violencia, sino volver a mi tema sobre qué es investigar.  Hay un texto de X. Zubiri, maestro, colega y amigo de I. Ellacuría, que precisamente se llama así ¿Qué es investigar? En un breve, pero sustancioso, discurso suyo a propósito del otorgamiento del premio Ramón Santiago y Cajal de 1982, Zubiri dice que investigar es “dedicarse a la realidad verdadera”. En un estilo muy suyo, descompone la palabra de-dicar (de-deik) para decir que “dedicarse” es mostrar algo (deik) con una fuerza especial (de). Se trata así de configurar o conformar nuestra mente según la mostración de la verdad. Es decir, tomamos forma no según lo aparente, sino según cómo se muestra la verdad: la verdad nos configura cuando nos dedicamos a la investigación (luego vendrá, claro está, el “la verdad nos hará libres”). Por tanto “quien investiga no posee verdades, sino que es poseído por las verdades”. Suele pasar que al “encontrar verdades” nos acomodamos con lo hallado, pensando que las poseemos. Por eso es para mucha gente tan difícil cambiar de forma de pensar, porque cree, cual catecismo de iglesia, que ha encontrado la verdad y de ahí no ha de moverse.
Lo importantes es la inquietud de la búsqueda y la conformación por la verdad, sin conformarnos con lo hallado. Cierro con una frase de Ellacuría citando a K. Marx  en “Filosofía, ¿para qué?”: “todas las ciencias serían superfluas, si la apariencia y la esencia de las cosas coincidieran” (“alle Wissenschaften wäre überflüssig, wenn die Erscheinungsform un das Wesen der Dinge unmittelbar zusammenfielen…” MEW 25, 825)